SAM MANJARRES, DIRECTORA DE MARKETING DE PRODUCTO DE WATCHGUARD TECHNOLOGIES

  • 11 de febrero de 2022
SAM MANJARRES, DIRECTORA DE MARKETING DE PRODUCTO DE WATCHGUARD TECHNOLOGIES

Este Día de San Valentín, no caigas en la trampa del timador de Tinder.

 

Las citas online son uno de los sectores de más rápido crecimiento en el mundo de la tecnología. Si añadimos una pandemia mundial a la mezcla, las citas online se convierten rápidamente en una forma sostenible de seguir siendo social y tener una relación con alguien que no sea tu gato. Pero ¿cuáles son las posibilidades de hagas match con un hacker? La plataforma de análisis de móviles Adjust informa que, en 2020, 270 millones de adultos utilizaron apps de citas en todo el mundo y es probable que la cifra siga creciendo. De hecho, se espera que este mercado supere los 8.400 millones de dólares en 2024.

Desgraciadamente, el Día de San Valentín es otro acontecimiento en el que quienes buscan bonitos y románticos encuentros virtuales pueden verse expuestos a un encuentro indeseable. Al explorar el mundo de las citas online, hay que tratar de tener en cuenta con quién se interactúa y cuánta información personal se comparte. A continuación, compartimos tres formas de mantener alejados a los estafadores románticos.

¿Catfishing o fishing por amor?

Los estafadores pueden utilizar información personal robada o crear una identidad ficticia para dirigirse a las víctimas y presentarse como alguien que no son. Si parecen estar más interesados en tus datos demográficos (dónde vives, dónde trabajas, si vives sola) en lugar de preguntar cuántos panes caseros has hecho desde que empezó la pandemia, eso podría contar como una alerta de tipo catfisher.

Mantén separadas las cuentas personales y las de empleado 

Evita el riesgo de introducir vulnerabilidades en tu lugar de trabajo utilizando la misma cuenta personal en tu perfil de la app de citas para actividades relacionadas con el trabajo. Las cosas podrían agravarse de forma muy rápida si, además de robar tu información (o dinero), un hacker consigue acceder a la red de tu empresa.

Comparte el amor, no tu contraseña

Viejo, pero bueno. Todos nos esforzamos por recordar nuestras contraseñas y a veces caemos en la trampa de utilizar la misma o de almacenarla de forma insegura, lo que puede facilitar, sin quererlo, que un estafador utilice tu identidad o piratee tus cuentas personales y financieras.

Las apps de citas tienen mucho que ofrecer y es otro ejemplo de cómo las aplicaciones se están convirtiendo en algo fundamental en las opciones de estilo de vida. Pero, sin duda, esto plantea la posibilidad de estar más expuesto a ser hackeado. Así que, desliza hacia dónde te apetezca las veces que quieras y pásalo bien, faltaría. Pero recuerda el sabio consejo de mamá: “buenos modales, ante todo, mejor – habla por teléfono”.

 

Sam Manjarres

 

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