Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

EL SECTOR DEL LUJO, UN CABALLO GANADOR EN ÉPOCAS DE CRISIS

EL SECTOR DEL LUJO, UN CABALLO GANADOR EN ÉPOCAS DE CRISIS

 

ELITE EXCELLENCE

AGENCIA: ESENCIAL

 

Por Sandra Andújar, presidenta de Elite Excellence (Federación Española del Lujo).

Fotografía: Martí Mayans.

 

Durante los últimos años, el sector del lujo en España ha experimentado una notable evolución que lo ha llevado a posicionarse como uno de los mercados más atractivos a nivel global. Este crecimiento se ha visto impulsado por diversos factores, entre los que destacan: un respiro en el marco de la economía española frente a la crisis sociosanitaria, el aumento del turismo de alto poder adquisitivo y la consolidación de un cliente con alto poder adquisitivo que busca productos exclusivos y de alta calidad.

 

En este contexto, las empresas del sector del lujo en España han sabido adaptarse a las nuevas demandas del mercado, desarrollando estrategias innovadoras para captar la atención de un público cada vez más exigente y sofisticado. Así, han surgido nuevas firmas españolas dentro de esta industria de alta gama. Igualmente, hemos sido testigos de la consolidación y expansión de marcas internacionales, que han visto en España un mercado potencial. Un buen ejemplo de ello, lo tenemos en firmas como Off-White, Van Cleef & arpels, Jill Sander, o Aquazzura, entre otras.

 

De la cifra total del sector del lujo, los automóviles y los bienes personales son los que mayor peso tienen en el mercado respecto a 2019. Dentro de esta última categoría (Personal Luxury Goods) las cifras más elevadas las proporciona los artículos de marroquinería, seguido de moda, belleza, luego relojería y joyería y calzado a partes iguales.

 

Por otra parte, el sector del lujo en España no solo ha experimentado un crecimiento en términos de ventas, sino también en lo que se refiere a la responsabilidad social y medioambiental. Las empresas del sector están cada vez más comprometidas con el desarrollo sostenible y la protección del medioambiente. Precisamente esto se refleja en la adopción de prácticas responsables y en la colaboración con organizaciones que trabajan en este ámbito.

 

De esta forma, la evolución del sector del lujo en España es una muestra de la capacidad del país para adaptarse a las nuevas tendencias y a las demandas del mercado global. Las empresas españolas del lujo están demostrando su capacidad para competir con éxito en un mercado cada vez más exigente.

 

EL SECTOR DEL LUJO, ENTRE LOS SECTORES QUE MEJOR SE RECUPERAN TRAS UNA CRISIS

 

El sector del lujo se ha caracterizado históricamente por su capacidad de resiliencia ante las crisis económicas y sociales. Desde la crisis financiera de 2008 hasta la pandemia de COVID-19, el sector del lujo ha sabido adaptarse a los nuevos desafíos y reinventarse para seguir siendo un referente en el mercado global.

 

Precisamente esta capacidad de supervivencia se debe, en gran medida, a una mayor base de consumidores y mayor concentración de los que son menos sensibles a las turbulencias económicas, así como a la fortaleza de sus marcas, que cuentan con una reputación y un prestigio consolidado a nivel internacional. Firmas que han sabido mantenerse fieles a sus valores y principios, ofreciendo productos y servicios exclusivos y de alta calidad que han resistido la prueba del tiempo.

 

Por otra parte, como Elite Excelence – Federación española del lujo, hemos podido identificar un cambio significativo en este mercado. El sector del lujo ha sido capaz de diversificar su oferta y expandirse a nuevos mercados, lo que ha permitido a las empresas adaptarse a las nuevas realidades económicas y a las preferencias de los consumidores. La digitalización y la innovación han sido también claves en la resiliencia del sector de lujo, permitiendo a las marcas llegar a un público más amplio y conectado.

 

La pandemia ha sido un reto sin precedentes para el sector del lujo, con el cierre temporal de tiendas y la disminución de la demanda debido a la incertidumbre económica. Sin embargo, las empresas del sector han respondido con rapidez y eficacia, adoptando medidas para proteger a sus empleados y clientes, así como ofreciendo soluciones innovadoras para seguir llegando a su público.

 

¿CUÁL ES EL PERFIL DEL CONSUMIDOR DE LUJO?

 

La industria del lujo se caracteriza por productos y servicios diseñados para atender a un público selecto dispuesto a pagar un alto precio por ellos. En el contexto actual, existen varios factores que influyen en la evolución positiva del negocio y que varias firmas ya están adoptando como estrategia de éxito. La digitalización, la experiencia de cliente y la sostenibilidad se consolidan como los tres pilares fundamentales para este mercado.

 

Así, el perfil del consumidor de lujo es exigente con la calidad del producto y servicio, busca exclusividad, valora la marca, su reputación y una experiencia de compra excepcional. Todas estas características no pasan desapercibidas para las marcas de alto impacto, que se adaptan a las necesidades emergentes.

 

De hecho, las marcas del sector ponen cada vez más en valor la emoción y el storytelling como claves fundamentales para conectar con los consumidores de una manera más profunda y significativa. Cuando una marca logra transmitir sus valores, su historia y su heritage a través de una narrativa emocionalmente poderosa, crea una conexión con su audiencia que va más allá de la simple transacción comercial. Esta conexión emocional puede llevar a una mayor fidelidad del cliente, así como permite consolidar su credibilidad y su lugar en el mercado, especialmente en un entorno cada vez más saturado de opciones y competidores.

 

LOS INTANGIBLES DEL LUJO

 

Los intangibles del lujo se extienden más allá de los objetos materiales y se sumergen en el reino de las experiencias y las emociones. Representan una dimensión intangible y sublime que trasciende la mera posesión de artículos exclusivos. En el mundo del lujo, se valora la sensación de exclusividad, la excelencia artesanal y el cuidado meticuloso de los detalles. Son aquellos que tejen una narrativa de prestigio, historia y herencia, añadiendo capas de profundidad y significado a los productos y servicios.

 

Estos elementos intangibles evocan un sentido de estatus, sofisticación y refinamiento, y se convierten en una expresión de identidad personal. El lujo trasciende lo meramente físico para deleitarse en la belleza intangible que yace en la calidad extraordinaria, el servicio impecable y la atención personalizada.

 

Todos estos valores se ven ensalzados con las sinergias entre las diferentes firmas, que aportan un producto o servicio todavía más único y original con un valor intangible mayor. De hecho, este es precisamente el camino que están siguiendo muchas marcas del sector. La industria del lujo se está casando entre sí y está adquiriendo valor, creando estas sinergias en las que aprovechan los puntos fuertes y beneficios de cada uno de ellos.

 

EL LUJO Y SU HUELLA POSITIVA

 

Las marcas de lujo tienen la responsabilidad de liderar en la creación de un mundo más sostenible y justo, y esto incluye no solo la fabricación de sus productos sino también su impacto social y ambiental. A través de la utilización de materiales y técnicas de producción sostenibles, las marcas de lujo pueden ofrecer productos de alta calidad que prometen durabilidad y resistencia, lo que a su vez ayuda a reducir el consumo excesivo de recursos y materiales. De hecho, fomentan la economía circular ya que sus productos pueden ser reutilizados o reciclados, disminuyendo la cantidad de residuos y fomentando un consumo más consciente y responsable.

 

Además, en última instancia, estas marcas se sirven de su influencia y poder para promover la rehabilitación de elementos culturales y patrimonio arquitectónico, fomentando la preservación y restauración de estas importantes piezas culturales. Y, en definitiva, el legado de nuestro país.