MAR HERNÁNDEZ, COORDINADORA DEL DEPARTAMENTO DE SOCIAL MEDIA EN ICECREAM MARKETING SHOP

  • 30 de marzo de 2021
MAR HERNÁNDEZ, COORDINADORA DEL DEPARTAMENTO DE SOCIAL MEDIA EN ICECREAM MARKETING SHOP

La importancia del branding a la hora de emprender un negocio.

 

Qué es el branding es la pregunta que muchos se hacen cuando no están familiarizados con el marketing. El branding es el resultado de una estrategia para obtener una percepción positiva y constante sobre una empresa, reconociendo su calidad, sus valores y sus ventajas sobre la competencia.

A través del branding las marcas buscan gozar de una garantía comercial sólida, creíble y exitosa. De hecho, una marca puede ser reconocida por motivos diferentes como puede ser el logo o un claim; el caso es que se produzca una conexión mental –emocional entre la marca y los clientes.

Así, el branding se centra por decirlo de algún modo en el producto para afianzar la selección de la marca a la hora de elegir ese producto o servicio, o lo que es lo mismo, la fidelidad.

Dentro de la estrategia se incluyen elementos tangibles como la imagen corporativa, los colores empresariales y la identidad corporativa, entre otros. Elementos básicos que determinan el valor de marca y la ubican en la mente de los consumidores de forma directa o indirecta.

¿Qué elementos componen el branding?

El branding está compuesto de cinco elementos principales:

Naming o nombre

Identidad corporativa

Posicionamiento

Lealtad de marca

Arquitectura de marca

Y ahora que tienes las nociones básicas sobre qué es el branding, llega la segunda parte de nuestro post, pero no por eso menos importante.

La importancia del branding y cómo transformar clientes puntuales en clientes leales, según IceCream Marketing Shop.

Promueve el reconocimiento. Cuando una marca es reconocible, ayuda a las personas a sentirse cómodas adquiriendo sus productos. Además, la gente tiende a hacer negocios con empresas que ya conoce, ya que les aporta confianza.

Destaca sobre la competencia. En la actualidad hay muchas marcas que venden lo mismo. Diferenciarse es fundamental para que el público apueste por tu producto y lo escoja entre otros.

Muestra el ADN comercial. Desde elementos visuales como el logo, incluso la atención al cliente en tus redes sociales, dicen al cliente cómo es tu empresa y qué valores o mensaje quiere transmitir.

Proporciona motivación al equipo. Una estrategia de branding clara no solo le dice al equipo cómo actuar o cumplir con los objetivos. Además, proporciona motivación, y cuando el branding refleja orgullo, los empleados también lo sienten.

Genera referencias. Un buen branding genera tráfico, ya que a todos nos encanta hablar sobre las marcas que nos gustan. De hecho, la mayoría de las veces compramos algo cuando alguien nos lo ha recomendado antes.

Genera expectativas. Un branding fuerte permite al cliente saber exactamente qué va a encontrar cada vez que adquiera uno de sus productos o servicios. Sin duda, una apariencia profesional genera confianza y credibilidad, dos características imprescindibles si quieres que compren tu producto.

El branding te representa. El conjunto de elementos (logo, personal…) te representa. ¿Vas a dejarlo de cualquier manera?

Aporta claridad. Una estrategia de branding definida ayuda a mantenerse enfocado en la misión.

Ayuda a conectar emocionalmente. El buen branding es el que conecta con los compradores y despierta sus sentidos.

Proporciona valor. Un branding que ha conseguido llegar al público vale mucho más que sus productos.

Como sabemos que no es fácil llevarlo a cabo, siempre puedes contar con ayuda profesional para echarte una mano.

Mar Hernández

 

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