Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

LUCÍA MARÍN, CEO DE DILUU

LUCÍA MARÍN, CEO DE DILUU

 

DILUU

AGENCIA: TARSA

 

Se llama Lucía Marín, es madrileña, de Vallecas, y con tan solo 28 años ha conseguido conquistar desde Londres el mercado de la enseñanza online en español. Con la llegada del Covid tuvo que adaptar su modelo de negocio y así fue como encontró su propio nicho: niños de familias hispanohablantes que viven en países donde no se habla español.

 

Los resultados no han tardado en llegar. En apenas 2 años esta joven emprendedora española ha conseguido posicionarse desde Reino Unido con su startup Diluu. Un proyecto de escuela online que ha empoderado desde su puesta en marcha a más de 3.000 niños para abrazar la diversidad cultural desde la llamada crianza bilingüe.

 

Lucía, cuéntanos ¿Qué es Diluu?

 

Diluu es un proyecto de enseñanza desde el que ofrecemos clases de idiomas online para niños. Por ahora español y francés. Nos centramos en niños de familias expatriadas que viven en el extranjero. Pues suelen compartir ciertos problemas como que sus hijos entiendan el idioma de herencia pero no lo hablen. O que lo entiendan y hablen pero no lo sepan leer y escribir. Tenemos una metodología con la que los niños aprenden jugando y que ha sido diseñada especialmente para este tipo de casos.

 

¿Siempre quisiste ser emprendedora?

 

No siempre tuve claro que emprender fuese mi camino pero la vida me llevó a impartir clases presenciales divertidas de español a niños en colegios y guarderías de Londres en 2019. Sin embargo, la llegada de la pandemia supuso un giro inesperado. La adaptación fue esencial y cambiamos nuestro modelo de negocio hacia las clases online para niños de familias hispanohablantes, donde detectamos una demanda y una necesidad. A pesar de los desafíos iniciales, conseguimos ampliar nuestra audiencia y adaptar nuestra metodología, abarcando no solo a niños en Londres. Así comenzaba esta aventura que nos ha llevado en apenas dos años a estar presentes con nuestras clases de español en 50 países de forma simultánea.

 

Un crecimiento muy rápido ¿Cómo lo habéis gestionado?

 

Sí. En el último año hemos pasado de 10.000 a 40.000 clases con un crecimiento en la facturación de un 70% y presencia especialmente en Reino Unido, Alemania y Estados Unidos. Actualmente tenemos una treintena de profesores que imparten las lecciones desde todo el mundo. Sincronizar más de 300 grupos de alumnos de 50 países distintos con sus respectivas diferencias horarias ha sido uno de los principales retos sin duda.

 

¿Y cómo lo habéis hecho?

 

La tecnología ha sido nuestra gran aliada. Hemos integrado un sistema de gestión y sincronización de horarios que muestra en tiempo real las horas de clase en la zona local de cada usuario. Esta funcionalidad asegura que todos los participantes vean los horarios correctos, eliminando confusiones.

 

¿En qué más aspectos os está ayudando la innovación tecnológica?

 

A personalizar al máximo el aprendizaje. Para ello hemos implementado diversas tecnologías como juegos interactivos con registro de datos, mediciones de los progresos de cada estudiante y actividades adaptadas de refuerzo.  Estas innovaciones no solo mejoran el seguimiento del progreso de los alumnos, sino que también permiten una enseñanza más adaptativa y centrada en las necesidades individuales. Garantizamos así una experiencia educativa rica y efectiva para todos nuestros estudiantes.

 

Y la IA ¿La estáis utilizando?

 

Sí, la hemos introducido en todos los procesos y nos está ayudando precisamente a personalizar la experiencia de aprendizaje según las necesidades individuales de cada niño, combinando actividades lúdicas con objetivos educativos.

 

Como startup casi recién llegada y capitaneada por gente muy joven ¿De dónde os ha llegado la financiación?

 

Arrancamos con muy poquito, apenas con nuestros recursos propios. Un punto de inflexión llegó en primavera de 2023 cuando en una primera ronda de financiación externa recibimos 150.000 euros por parte de una inversora muy especial interesada en este modelo de negocio: la mamá mexicana de dos de nuestras propias alumnas que viven en Alemania.  Gracias a esta ayuda hemos conseguido mejorar toda la gestión con soporte de la tecnología y crear un servicio que pueda ayudar a más familias expatriadas. En estos momentos estamos inmersos en la búsqueda de nuevas rondas de financiación.

 

¿Cuáles son vuestros planes de futuro?

 

Ofrecer esta experiencia de aprendizaje y conexión con las culturas de origen a familias expatriadas de otros idiomas. Ya estamos arrancando con el francés y queremos crecer hacia el chino y el árabe. Con esta expansión, aún más niños y niñas tendrán la oportunidad de explorar nuevas culturas, sentando las bases para un mundo más interconectado. El enfoque dinámico que planteamos con Diluu no solo cultiva la competencia lingüística, sino que también fomenta un genuino amor por el aprendizaje, empoderando a los niños para que abracen su lengua de herencia con entusiasmo.