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LUCÍA CASTRO, GERENTE DEL HUB DE INNOVACIÓN DIGITAL DATALIFE

LUCÍA CASTRO, GERENTE DEL HUB DE INNOVACIÓN DIGITAL DATALIFE

 

DATAlife

AGENCIA: V3RTICE

 

Lucía Castro trabaja por la digitalización de las pymes. Es química, doctorada en Oxford, con experiencia en proyectos estratégicos en industria química, agricultura, farmacéutica y biomateriales. Desde DATAlife, Lucía y el resto del equipo actúan como ventanilla única de acceso a servicios especializados de carácter tecnológico, formativo y de desarrollo de negocio.

 

El sector agrario se enfrenta a un gran reto: los efectos del cambio climático en la producción de primeras materias. Según un estudio elaborado por McKinsey, el cambio climático afectará a ocho de cada diez pequeños agricultores y contribuirá a reducir la tierra cultivable. Se trata de un dato relevante, especialmente si tenemos en cuenta que la demanda de este tipo de explotaciones se prevé que aumente en un 60% de cara al 2050. Para mitigar los efectos del cambio climático en la actividad productiva y económica del sector agrícola, expertos como el Hub de Innovación Digital DATAlife recomiendan una apuesta firme por la tecnología.

 

¿Cuál es el estado de la digitalización del sector agrícola en España?

 

Como puede consultarse en el diagnóstico de digitalización realizado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, varía mucho dependiendo del subsector del que hablemos, hay más inversión en la viticultura que en la agricultura, por ejemplo. Las explotaciones de mayor tamaño suelen estar más avanzadas, aunque hay grandes ejemplos en algunas de las pequeñas o medianas.

 

No todas las tecnologías tienen la misma penetración, presencia o interés para los agricultores. Las dos que más se emplean son la sensórica y la robótica o automatización, entre las que podemos ver desde un tractor de alta prestación hasta un robot de ordeño.

 

Lo que sí vemos es un interés y una adopción creciente de tecnologías que se acelerará en los próximos años debido a las exigencias ambientales, legislativas o por la dificultad de encontrar mano de obra. Además, con la llegada de una nueva generación más preparada en el mundo de la digitalización, el salto será bastante alto.

 

¿A qué retos se enfrenta este sector actualmente?

 

El sector debe afrontar la Agenda 2030 que pasa, principalmente, por desarrollar una actividad sostenible en base a una agricultura de precisión, minimizando la utilización de agroquímicos, optimizando la utilización de fertilizantes, profundizando en el manejo en aras del bienestar animal. Incluso se enfrenta a la problemática del envejecimiento del sector, estamos ante una clara necesidad de atraer gente joven.

 

Y, por supuesto, lo que se necesita es un mayor asesoramiento externo. Existen muchas tecnologías, surgen nuevas a gran velocidad y hay demasiado ruido alrededor de ellas. Las personas están sobresaturadas ante un cambio tan rápido y complejo de asimilar, por lo que hay que trabajar por asesorarlas e informarlas para que comprendan por qué la digitalización es buena para sus explotaciones.

 

¿Qué tecnologías pueden mejorar el funcionamiento de las actividades agrícolas, ganaderas y pesqueras?

 

A corto plazo, el principal reto es aumentar la captación de datos de interés que mejoren sus gestiones e implementar las tecnologías que lo permitan, como la sensórica y plataformas que entiendan los datos que se recogen, como el tan denostado cuaderno de campo.

 

Con la incorporación de tecnologías para el procesamiento de datos, como la inteligencia artificial, conseguirían sacarles un mayor rendimiento, con sistemas de alerta para el riego, la fertilización, control de plagas…

 

¿Qué principales mejoras a largo y corto plazo pueden ver los agricultores que optan por incorporar estas tecnologías en sus sistemas?

 

Obtendrán mejores resultados económicos al reducir el uso de insumos y reducirán su impacto ambiental aumentando sus beneficios. También pueden liberar tiempo y reducir lo que suelen ser jornadas de trabajo demasiado largas. Y una parte del tiempo que pueden ahorrar será por reducir carga burocrática, automatizando parte del papeleo al que están obligados.

 

¿Con qué problemas se pueden encontrar los profesionales del campo que no incorporen estos recursos?

 

El primer problema va a ser el legislativo, que va a llegar a limitar su acceso a las ayudas procedentes de Europa si no cumplen con las premisas de la PAC. Volviendo al tema de los datos, los profesionales que no den importancia a manejar datos de calidad no llegarán a ser tan competitivos como aquellos que sí lo hagan, que irán por delante.

 

¿Cómo logra la tecnología reducir la carga de trabajo de las pequeñas explotaciones?

 

Con la tecnología logras que las tareas sean estrictamente las necesarias, en el momento adecuado y en la cantidad adecuada, lo que nos lleva a una disminución del consumo de recursos. Te limitas a lo óptimamente necesario, reduciendo incluso la carga de trabajo.

 

Por otra parte, si apuestas por tecnologías de automatización o robótica, sabrás qué hacer en todo momento de manera eficiente y rápida, optimizando el trabajo. Por ejemplo, podrías llegar a manejar mayores hectáreas en mucho menos tiempo porque sabrías en qué momento y cómo hacerlo.

 

¿Existe a día de hoy ayuda pública para aquellos agricultores que necesiten un empujón económico a la hora de llevar a cabo esta digitalización?

 

Hoy existe un volumen y una diversidad de ayudas sin precedentes. Desde el kit digital, que permite la implementación sin coste ni papeleo de tecnologías ya comerciales, hasta participar en proyectos de innovación para poder experimentar con tecnologías disruptivas más avanzadas, como la IA.

 

¿Qué papel desempeña DATAlife a la hora de hacer de soporte a las compañías agrícolas que busquen una mejora de sus sistemas?

 

Tenemos un amplio abanico de servicios que nos permite adaptarnos a un número de necesidades muy variado. Entre ellas podríamos destacar la formación, la búsqueda de financiación, la conexión con el ecosistema y la posibilidad de testear tecnologías.

 

Nuestros servicios están adaptados al nivel de digitalización de las empresas. Por ejemplo, para aquellas que están dando sus primeros pasos tenemos el servicio Traza la Ruta, en el que la pyme consigue un plan de digitalización a medida, con potenciales proveedores y fuentes de financiación para cada acción del plan. Para aquellas que quieren ir más allá y probar tecnologías avanzadas, como la Inteligencia Artificial o la Ciberseguridad, les ofrecemos la posibilidad de hacerlo antes de invertir.  Este año estamos realizando planes de formación, con cursos cortos y aplicados, que hemos diseñado teniendo en cuenta lo que el sector nos ha transmitido como sus necesidades a lo largo de 2023.