JORGE CANTERO, CEO DE CUIDUM

  • 28 de enero de 2021
JORGE CANTERO, CEO DE CUIDUM

¿Por qué la asistencia domiciliaria en España es una apuesta segura de futuro?

 

No estoy lanzando una exclusiva cuando digo que la población española envejece a un ritmo acelerado. En la actualidad, los mayores de 65 años en España representan a más de un 19% de la población. No obstante, si se mantiene este nivel de crecimiento, en menos de tres décadas este porcentaje se verá duramente duplicado, convirtiéndonos en uno de los países más envejecidos del mundo.

Estas cifras me preocupan no solo como CEO de Cuidum sino también como hijo o nieto de personas que de aquí a algunos años necesitarán algún tipo de ayuda en el hogar para seguir disfrutando de su plena autonomía. Me pregunto yo ¿Estamos realmente preparados para asumir este cambio social?

Tras mi experiencia en Cuidum, puedo decir con total seguridad que no solo estamos preparados para el cambio, sino que, además, somos el cambio. Un cambio necesario y natural, producto de la evolución en nuestra forma de relacionarnos, de abordar el envejecimiento y de impulsar una nueva conciencia mucho más positiva en torno al concepto de la tercera edad.

Todo apunta a que el proceso de envejecimiento se mantendrá en el futuro y ello nos obliga a plantear soluciones asistenciales que estén a la altura de este nuevo escenario social. Un escenario en el que, después de muchas décadas de trabajo, se ha conseguido desterrar los tradicionalismos que han supuesto siempre una barrera a la asistencia a la persona mayor.

Superadas esas limitaciones impuestas por la costumbre y las desigualdades sociales o de género, la figura del cuidador ha conseguido entrar en los domicilios de las personas mayores. Y lo ha hecho con grandes expectativas, no solo para afrontar la complicada situación que atravesamos actualmente producto de la pandemia, sino abriendo el camino hacia interesantes perspectivas de futuro.

La irrupción de la COVID-19, los duros meses de confinamiento y las tristes noticias referidas a los contagios y fallecimientos en residencias han acelerado el cambio, pero no han sido su detonante. Este es producto de una transición mucho más lenta que se ha ido desarrollando a lo largo de la última década con una modificación de los hábitos, las rutinas, el tiempo familiar y personal, la participación de los mayores en la sociedad y la búsqueda de alternativas asistenciales más cómodas y satisfactorias tanto para las personas mayores como para su entorno inmediato.

Y si el contexto ha cambiado es porque también lo hemos hecho las personas. Por un lado, son los propios mayores los que, frente a la pérdida de autonomía, ya no reclaman solo protección sino apoyo. El adulto mayor ha tomado parte activa en las decisiones acerca de su envejecimiento y de cómo quiere vivirlo, y se ha posicionado del lado de la asistencia domiciliaria. Este modelo asistencial le permite disfrutar durante más tiempo de la intimidad de su hogar, de la cercanía a los suyos y de las ventajas de una vida más activa en la que aún tiene mucho que ofrecer y recibir. Es el nuevo perfil de adulto mayor que se siente parte del engranaje social.

Para una empresa como Cuidum, en la que trabajamos a diario con cientos de familias repartidas por todo el territorio nacional, estos cambios suponen un importante reto a nivel personal y profesional. Pero sobre todo suponen una oportunidad para reforzar nuestro objetivo prioritario: seguir fomentando el cambio social para que las personas mayores disfruten de la independencia y la calidad de vida que se merecen.

A tenor de las cifras del pasado ejercicio, confiamos en que 2021 será también un año de crecimiento para Cuidum. En concreto, estimamos hasta un 30% más de actividad con respecto al año pasado, lo que nos sitúa en una posición enérgica y potente desde el punto de vista empresarial, al mismo tiempo que emocionante y alentadora.

Si la asistencia domiciliaria se ha convertido en una apuesta segura de futuro no ha sido algo circunstancial. Ha sido producto del esfuerzo y la dedicación de nuestros trabajadores, así como del reconocimiento y la confianza que las familias han depositado en la alternativa del cuidado en el propio hogar.

Participar en este cambio es invertir en una tercera edad feliz, mejor asistida, más participativa y siempre en buenas manos. Cuando desde Cuidum insistimos en que «Somos la alternativa a las residencias» nos hacemos eco de ese 82% de personas mayores que desean vivir la vejez en sus propios hogares.

Es el momento de responder a las nuevas demandas con una asistencia al adulto mayor mucho más personalizada y humana y que, lejos de suponer una ruptura con el entorno, representa una atractiva oportunidad para descubrirlo.

En Cuidum somos más que una empresa de asistencia domiciliaria. Somos un equipo integrado por profesionales con vocación, familias en situación de dependencia y personas mayores, todos unidos con el propósito común de garantizar una vejez plena y feliz.

Jorge Cantero

 

CUIDUM

AGENCIA: V3RTICE