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RPA: ¿EL NUEVO COMPAÑERO DE TRABAJO?

RPA: ¿EL NUEVO COMPAÑERO DE TRABAJO?

 

KONICA MINOLTA

AGENCIA: SIM

 

Inés Oliveira, Product Specialist ITS de Konica Minolta. 

 

Con la evolución de la tecnología en las dos últimas décadas, hemos asistido a una reorganización global de los procesos y prácticas organizativas. Desde 2020, con la implantación del teletrabajo durante la pandemia del covid-19, el 76 % de las organizaciones decidieron pasar a la automatización, según PwC.

 

La creciente presión de los costes y la necesidad de una mayor eficiencia son algunos de los principales factores que impulsan a las empresas a recurrir a la RPA. Junto con la DPA, son aliados que ya están plenamente presentes en la vida de las grandes empresas. Aquí, la lucha sigue siendo contra el desconocimiento y la desconfianza que sienten las pymes.

 

En una comparación muy simple, podemos ver RPA y DPA como dos partes de un mismo cuerpo. La Automatización Digital de Procesos es el cerebro de las operaciones, la estrategia que centraliza y organiza las interacciones, ya sea con las personas, a través de formularios, o con otros sistemas, mediante integraciones. La Automatización Robótica de Procesos, por su parte, puede verse como la mano que trabaja y ejecuta.

 

La comparación con el trabajo manual no es casual. Avanzar hacia la implantación de robots de software permite a las empresas ganar el recurso más importante hoy en día: el tiempo. Áreas con cargas de trabajo tan densas como la atención al cliente, el procesamiento de facturas, la conciliación bancaria o la gestión de existencias, entre otras muchas tareas específicas y repetitivas, ya se benefician enormemente de automatización.

 

Según una encuesta global realizada por Deloitte, el 78% de las empresas que ya han implementado RPA esperan aumentar significativamente su inversión en los próximos 3 años; y si las tendencias de inversión continúan, alcanzará una adopción casi universal en los próximos 5 años. A pesar de su evidente eficacia, las pymes españolas siguen viendo a los robots informáticos con cierto escepticismo.

 

Su temor a veces parece anclarse en una idea anticuada de lo que es la automatización y un robot. Cuando comparamos la RPA con la mano ejecutora, estamos hablando de un ayudante virtual en el ordenador que estará listo para completar por ti casi todas las tareas rutinarias que, sinceramente, tú ni siquiera deberías hacer.

 

Esta es la enorme y más obvia ventaja de la RPA. No solo no sustituye la parte humana del pensamiento crítico y la creatividad, sino que incluso se hará cargo de todas las tareas que nadie quiere hacer (y las hará con menos errores), dejando tiempo y espacio para una gestión creativa e innovadora. Las ventajas de la RPA continúan en el ámbito financiero, con una implantación sencilla y un rápido retorno de la inversión.

 

Para facilitar el proceso, el 63% de las empresas tiene previsto buscar un socio de IT que apoye la implantación de RPA, comenta Deloitte. Además de todo esto, RPA se considera sólo el principio: una estrategia de DPA incluye varias herramientas de automatización, lo que hace que RPA sea sólo el primer paso en el camino.

 

También debemos darnos cuenta de hasta qué punto la RPA puede estimular y animar a los empleados de una empresa. Un ejemplo interesante de complementariedad se da en la gestión de situaciones de crisis: la RPA será una gran ayuda para agilizar los procesos, pero nunca podrá hacer el trabajo esencial de una persona que se pone en contacto con otra para una breve conversación o para un trato único y personalizado, que es la verdadera base de un negocio.